Libro en inglés

la contraportada

Vivir del cuento no es fácil. Que se lo digan si no a los tres autores de este libro: Félix Albo, Pep Bruno y Pablo Albo, los tres son narradores orales y los tres llevan más de doce años en el oficio. Pero ésta no es la única similitud entre ellos. Los tres cuentan, además, con unos cuantos títulos publicados (Cuentos contados, Que Dios nos pille confesados, Mar de Sábanas, Cuento para contar mientras se come un huevo frito, Papeles de don Tadeo, La cabra boba, El espantapájaros, Caracol...). Y, por si todo esto no fuera suficiente, resulta que los tres son amigos. Buenos amigos.

Un buen día Félix, Pablo y Pep decidieron reunir en un libro sus mejores 99 cuentos breves, en algún caso, brevísimos, con el título de 99 pulgas. Pulgas por la brevedad, pero también por la inquietud que suscitan y por la rapidez con la que van de boca a oreja, de corazón a corazón.

unos cuentos

Menudo susto le he dado a mamá. Ha sido fácil. Cuando he visto que se lavaba los dientes y se preparaba para irse a dormir, me he escondido debajo de su cama. He esperado a que se acostara y en cuanto ha apagado la luz, he gritado: “¡Maaaaaaaamaaaaaaaa!”.
¡Qué risa! ¡Cómo gritaba! Cuando estaba vivo también se lo hacía, pero no se asustaba tanto.

[Pablo Albo]

La risa

Nos dio la risa en 1987, el 17 de octubre exactamente, en clase de matemáticas. Desde entonces, cada vez que nos reencontramos, no podemos ni saludarnos: la risa en cascada nos cae garganta abajo hasta el vientre y más allá. Me gustaría saber cómo le trata la vida pero es imposible articular palabra entre tanta carcajada desbocada. Eso sí, se le ve feliz.

[Pep Bruno]

Aseo personal (1)

Aquella mañana se levantó con un hilito que le colgaba de la nariz. Comenzó a estirar y estirar, e iba sintiendo cómo se le iba deshaciendo el cerebro. Deshaciendo como los jerséis de punto de las abuelas.
Delante de él, de sus narices fueron pasando, en forma de hilo gris, sus recuerdos, sus ideas, sus pensamientos... Y los iba desovillando en sus pies.
Al final, cuando acabó el hilo, tenía toda su vida a sus pies y estaba hecho un lío.

[Félix Albo]